Puente Angostura, Ciudad Bolivar, Foto de Armando Caicedo

viernes, 18 de febrero de 2011

Para buscar un equilibrio,y resguardar un ecosistemas invitan a comer una raya


Por Jeremy Berlin
Las rayas gavilán abarrotan la bahía de Chesapeake cada verano, complicando un de por sí frágil ecosistema al engullir mariscos y remover lechos de hierba. Tienen forma de cometa y saben a atún –un bocado sustancioso repleto de proteína magra–. Ahora los funcionarios de la zona ven negocio redondo: despertar el apetito humano con un nombre de buen gusto (“raya Chesapeake”) y equilibrar la bahía.

Las rayas no son invasores recién llegados a este lugar; en 1608 una picó al explorador John Smith. Pero como han disminuido los depredadores como el tiburón costero, el pico observado –aunque no contabilizado– en las rayas gavilán podría justificar una pesquería supervisada y nuevos ingresos para marinos, vendedores y poblaciones. ¿Será el nuevo calamar? (National Geographic)