Puente Angostura, Ciudad Bolivar, Foto de Armando Caicedo

viernes, 25 de mayo de 2012

Qué son las aguas servidas o residuales y a dónde van a parar en Puerto Ordaz, Venezuela.

El tratamiento de aguas residuales consiste en una serie de procesos físicos, químicos y biológicos que tienen como fin eliminar los contaminantes físicos, químicos y biológicos presentes en el agua efluente del uso humano. El objetivo del tratamiento es producir agua limpia (o efluente tratado) o reutilizable en el ambiente y un residuo sólido o fango (también llamado biosólido o lodo) convenientes para su disposición o reúso. Es muy común llamarlo depuración de aguas residuales para distinguirlo del tratamiento de aguas potables.
Las aguas residuales son generadas por residencias, instituciones y locales comerciales e industriales. Éstas pueden ser tratadas dentro del sitio en el cual son generadas (por ejemplo: tanques sépticos u otros medios de depuración) o bien pueden ser recogidas y llevadas mediante una red de tuberías - y eventualmente bombas - a una planta de tratamiento municipal. Los esfuerzos para recolectar y tratar las aguas residuales domésticas de la descarga están típicamente sujeta a regulaciones y estándares locales, estatales y federales (regulaciones y controles). A menudo ciertos contaminantes de origen industrial presentes en las aguas residuales requieren procesos de tratamiento especializado
En el tratamiento de aguas residuales se pueden distinguir hasta cuatro etapas que comprenden procesos químicos, físicos y biológicos:

- Tratamiento preliminar, destinado a la eliminación de residuos fácilmente separables y en algunos casos un proceso de pre-aireación.
- Tratamiento primario, que comprende procesos de sedimentación y tamizado.

- Tratamiento secundario, que comprende procesos biológicos aerobios y anaerobios y físico-químicos (floculación) para reducir la mayor parte de la DBO.

- Tratamiento terciario o avanzado, que está dirigido a la reducción final de la DBO, metales pesados y/o contaminantes químicos específicos y la eliminación de patógenos y parásitos.

Visto de una perspectiva mundial existe capacidad inadecuada del tratamiento de las aguas residuales, especialmente en países poco desarrollados. Esta circunstancia ha existido desde, por lo menos, los años 70 y es debido a la superpoblación, a la crisis del agua y al costo de construir sistemas de tratamiento de aguas residuales. El resultado del tratamiento inadecuado de las aguas residuales es aumentos significativos de la mortalidad (sobre todo) de enfermedades prevenibles; por otra parte, este impacto de la mortalidad es particularmente alto entre los infantes y otros niños en países subdesarrollados, particularmente en los continentes de África y de Asia. Particularmente, en el año 2000, los Naciones Unidas han establecido que 2.64 mil millones personas tenían el tratamiento y/o disposición de las aguas residuales inadecuado. Este valor representó a 44 por ciento de la población global, pero en África y Asia aproximadamente la mitad de la población no tenía ningún acceso cualesquiera a los servicios del tratamiento de aguas residuales.
Los contaminantes de las aguas servidas municipales, o aguas servidas domésticas, son los sólidos suspendidos y disueltos que consisten en: materias orgánicas e inorgánicas, nutrientes, aceites y grasas, sustancias tóxicas, y microorganismos patógenos. Los desechos humanos sin un tratamiento apropiado, eliminados en su punto de origen o recolectados y transportados, presentan un peligro de infección parasitaria (mediante el contacto directo con la materia fecal), hepatitis y varias enfermedades gastrointestinales, incluyendo el cólera y tifoidea (mediante la contaminación de la fuente de agua y la comida). Cabe mencionar que el agua de lluvia urbana pueden contener los mismos contaminantes, a veces en concentraciones sorprendentemente altas.

La pregunta es dónde van a parar las aguas residuales de Puerto Ordaz?

La gran mayoria van al Río Orinoco y al Río Caroní, lo que ocasiona una gran contaminación de los mismos, generando así alteración de los ecosistemas acuáticos entre otros.

El 15 de marzo del 2012 El diario Venezolano, lleva una información que nos detalla como están las plantas de tratamiento de aguas servidas en Puerto Ordaz, Venezuela.



La planta de Tratamiento de aguas servidas en Toro Muerto está parada.
Eso significa que prácticamente todas las aguas  de cloaca de la ciudad van a parar al río Caroní y al río Orinoco; contaminando así  las dos mayores fuentes de agua dulce del país



Gustavo Montaña
Fotos Charles Bompart


Dentro de aquel pensamiento pionero del general Ravard que dio pie a la construcción de la urbe más planificada del país, Ciudad Guayana, se comprendieron diversos aspectos de desarrollo, incluido el tema ambiental, por lo cual se planificó una planta para tratar las aguas negras producidas en Puerto Ordaz para poder luego de ello enviarlas sin mayores daños ambientales al río Caroní.

Bajo esa premisa se construyó una en lo que antes era un sector aislado de Toro muerto y hoy día se ubica junto a la avenida Loefling, a pocos metros del  lago de Macagua y de la represa del mismo nombre.

Dicha planta se construyó hace alrededor de 30 años, según los conocedores del tema, pues lo cierto es que ni en CVG ni en Hidrobolívar se consiguió mayor información sobre la misma, que fue construida y manejada hasta la reciente transferencia del servicio de agua por la Corporación, pero se entiende que ahora está en manos de la hidrológica regional,  aunque tal dato no se ha confirmado, pues en la CVG nadie está autorizado para hablar dentro del síndrome de mudez que afecta a los funcionarios de esa instancia en los tiempos que corren.

Lo cierto es que la famosa planta de tratamiento de aguas servidas, que apenas trata una parte de las aguas usadas de Ciudad Guayana, simplemente tiene sus puertas cerradas con cadenas u candados y sus áreas de operación están paralizadas, pues ni los tanques de remoción de desechos estás funcionando, ni hay mantenimiento para las lagunas de sedimentación y como las aguas negras siguen llegando allí, simplemente se descargan en el lago de Macagua.

Todas las aguas van a los ríos



Desde el año pasado hay una pequeña planta de tratamiento que el gobierno regional inauguró con bombos y platillos para la comunidad de Francisca Duarte, que sirve a unos pocos miles de habitantes;  pero en la vieja planta, que tiene la capacidad instalada más grande de la zona para tratar aguas servidas, nada funciona, ni siquiera hay vigilancia, no tiene dolientes.

En consecuencia desde hace unos tres meses aproximadamente, incluso hay quienes dicen que es más tiempo, todas las aguas sucias de la ciudad contaminan los ríos que la circundan, generando un problema ambiental que no se ha cuantificado ni estudiado  aún, pero cuyos daños no harán esperar en el tiempo y afectan las dos fuentes de agua potable más grandes del país y la principal fuente generadora de energía de Venezuela.

Por si estos fuera poco, sólo la zona urbana que colinda con el lago de Macagua tiene 17  descargas directas de aguas servidas de gran magnitud en el mismo, que van a pasar luego directamente al Orinoco.

22 de marzo es el día mundial del agua y Guayana está en deuda


Por esas  paradojas de la vida el venidero 22 de marzo, se celebra el Día Mundial del Agua, declarado como tal en 1992 por las Naciones Unidas, conmemorando el Congreso de Río de ese año donde se trató el tema del agua en el planeta, pues aunque la tierra está compuesta en su mayor parte por agua, apenas  el 2,5% es agua dulce,  y de ésta el 1,68% está congelada en glaciares y nieves perpetuas; de modo que disponemos apenas un 0,82% de agua dulce para dar de beber a más de 7000 mil millones de seres humanos, millones de animales, cultivar los alimentos para todos, bañarnos y usarla en los procesos industriales.
Por esa realidad tan tremenda fue que la ONU, sus países miembros y varias ONG que promueven el agua limpia y hábitats acuáticos sustentables determinaron celebrar ese día para llamar la atención del público hacia tema del agua, para muchos el más importante y urgente del mundo en el siglo XXI, pues hoy día por ejemplo hay más de 100 millones de personas sin acceso a agua potable, mientras que la desertificación avanza 20 mil kilómetros por año, según las cifras más conservadoras.

Según la ONU 56 naciones del planeta está atravesando graves problemas por la falta de agua potable, y en regiones de un mismo país hay disputas por el acceso a las fuentes de la misma, al tiempo que un litro de agua cuesta más que un litro de gasolina.

Dentro de ese escenario, para vergüenza de nuestra región y de quienes la dirigen, la falta de control, la desidia sin tasa y una irresponsabilidad que viola abiertamente la Ley Penal del ambiente y la Constitución Nacional, permite que todos los días miles de litros de aguas negras caigan en los ríos de la zona.


Investigadores preocupados por el agua en Bolívar


Para conocer los fundamentos científicos y la situación real del tema del agua en Guayana se conversó con la Dra. Judith Rosales, bióloga y profesora que coordina el Centro de Investigaciones Ecológicas de la Universidad Nacional Experimental de Guayana (Uneg) y tiene décadas estudiando la situación de los cursos de agua en el país, quien  señaló la preocupación de los científicos por los daños que se causan al sistema hidrográfico de Venezuela, donde consideran que no se han guardado los acuerdos de Estado establecido ni se ha mantenido siquiera una política continua  en los entes rectores en el tema ambiental en general y del agua.

Según explicó la profesora Rosales, autora de varios libros sobre el tema de los cursos de agua en Guayana, una de las deudas que los gobiernos arrastran con la nación es el manejo de las aguas servidas, que por ejemplo en nuestra región van a parar al río Orinoco, lo que es grave y preocupante.

Además del problema de la planta de tratamiento de Puerto Ordaz ya mencionada al iniciar este trabajo, la investigadora señaló  el caso del río San Juan en Ciudad Bolívar, que continua siendo el mayor colector de desechos  de la capital y vierte su carga nociva en las aguas del río padre, por lo que lagunas como la de Los Francos están totalmente contaminadas e incluso parques protegidos, como  ocurrió con el Jardín Botánico el año pasado se han contaminado con aguas residuales.

Pues una realidad del estado es que no existen plantas de tratamiento en la mayoría de las poblaciones, las pocas que hay no están operando bien  y no se contemplan planes de inversión en proyectos para el tratamiento de aguas servidas.

Por ello  en un informe de la Contraloría General de la República del año 2010 se asentaba que ningún municipio del país disminuyó  su aporte de contaminantes en los cursos de agua, lo que muestra una absoluta ausencia de políticas de protección al ambiente, a esa agua dulce que es un recurso no renovable, raro y escaso en el planeta.


Acuerdos del I Congreso Internacional del Agua no se han cumplido


Entre el 9 y el 10 de junio del año 2005, Ciudad Guayana fue sede de un evento de gran importancia, el I Congreso Internacional del Agua por la vida,  organizado por la empresa Gamatec y con la participación de la Uneg en la coordinación académica y la Unexpo en la coordinación logística, la gobernación del estado,  la Alcaldía de Caroní, Fundación La Salle, Fundacite Guayana y  el Cieg.

Que según el jefe de Gamatec  y promotor del evento, César Garbán, se unieron  en pos del objetivo  común, el  de  “generar condiciones favorables para el estudio, análisis y discusión  sobre el recurso agua, con miras a lograr las soluciones necesarias para su mejor uso, conservación y protección dentro de las metas establecidas por la ONU para el milenio”.
Para ello en 10 mesas de trabajo,  diversas, una por cada meta del milenio, discutieron el tema dentro de las realidades mundiales y las de Guayana, estableciendo al final del encuentro  una serie de acuerdos que debían regir  la gestión del agua.

Para Garbán, el evento que fue un éxito por la participación lograda, los niveles de discusión y los  acuerdos logrados, no tuvo sin embargo la misma fortuna a la hora de  cumplir con lo pactado, pues especialmente los entes oficiales y los de gobierno no acataron los convenios establecidos, especialmente en lo tocante al uso y preservación del agua y la protección ambiental.

La profesora Rosales, una de las protagonistas de ese Congreso Internacional, comentó que especialmente hubo fallas en el cumplimiento de los acuerdos por parte de los organismos públicos y entes de gobierno; aunque aclaró que al año siguiente, cumpliendo con lo acordado la Gobernación de Bolívar  llamó a los diversos entes para definir y planificar la agenda ambiental, lo que considera un logro, así como también el aspecto referente a la meta del milenio de llevar agua potable a todos los  sectores rurales y urbanos,  que es otro logro de Bolívar y del resto del país, donde han funcionado las mesas técnicas de agua  y las empresas hidrológicas regionales en este aspecto.

Sin embargo la misma investigadora señala el fracaso general en el tema de las aguas servidas, lo que representa un problema digno de analizar, pues de nada sirve mejorar la distribución de agua si las fuentes se contaminan y no se hace nada.

Agua de Guayana es de baja calidad por contaminación


De la conversación con estos expertos en el tema del agua, de pasear en lancha por el lago de Macagua y ver las descargas de aguas servidas, se infiere sin ser muy avisado para ello, que el agua  potable que se consume en Ciudad Guayana es de baja calidad.
Varias de las descargas de aguas sucias se ubican antes de la toma de agua de la planta potabilizadora de Toro Muerto; hay otras cerca de la toma del acueducto de Unare, donde se sabe por estudios que hay elevada presencia de coliformes fecales (bacterias de las heces), por citar sólo algunas de las presentes.

Según los expertos del centro de Toxicología de Carabobo, en su informe  del 2010, aunque el agua sea tratada adecuadamente y dentro de los estándares químicos de calidad, si la fuente original está contaminada, el agua resultante del proceso y servida en los hogares, no reúne las condiciones de potabilidad necesarias, siendo por tanto fuente de diversas enfermedades y males físicos, como las afecciones renales, estomacales y de tipo neurológico (autismo, síndrome de asperger y otros)


Red de monitoreo de agua de CVG no está operativa


Dentro de esa misma visión de una Guayana de avanzada, se estableció en la otrora poderosa CVG un sistema destinado a monitorear el estado del ambiente en las zonas de mayor afectación por la actividad industrial, una de esas ramas de la corporación era la Red de Monitoreo del agua, que cumplía una excelente labor, a pesar que nunca fue fácil acceder a sus datos, pese a lo cual estaban al alcance de los investigadores  y expertos, pero que desde el 2008 0 2009 dejó de operar por falta de recursos.}

Esto significa que los niveles de control y monitoreo sobre los sistemas hidrológicos de Guayana, los más amplios e importantes del país y uno de los mayores del mundo, se quedaron sin un control oficial que dé cuenta de su estado.

Los investigadores de las universidades de la zona, de lugares como Fundación La Salle, algunas Ongs, siguen llevando un control y monitoreo que no es total, pues por la falta de recursos, los vergonzosos recortes presupuestarios a las casas de estudios superiores y la falta de apoyo oficial,  le toca hacer ese trabajo con mucho esfuerzo y sacrificio, lográndolo con frecuencia sólo gracias al apoyo de organismos internacionales.




Orinoco  puede ser el río con el mayor caudal específico del planeta


Un ejemplo de esto es el proyecto Hybam (Hidrogeodinámica de la cuenca del Orinoco), del que habló la profesora Rosales, donde el Institute de  Recherche por le Developement (IRD) de Francia y Martinica, el Instituto de Mecánica de Fluidos de la UCV y el Centro de Investigaciones Ecológicas de la Uneg, han juntado esfuerzos, recursos e investigadores para realizar cada año una campaña de muestreo de agua y sedimentos en la cuenca del río padre que da cuenta de la situación del mismo y ha permitido comprobar hitos importantísimos para el país, como el que determina que por su caudal específico nuestro mayor río, puede tener el mayor caudal del mundo, incluso igual o superior al del mayor río del globo, el Amazonas.

Sin embargo todavía falta que el Estado asuma el compromiso de preservar las fuentes más importantes de agua dulce del país, que se cuentan dentro de las mayores del planeta, pero desafortunadamente siguen siendo contaminadas por la actividad humana e industrial sin que se apliquen los mecanismos de control posibles, como por ejemplo las plantas de tratamiento de aguas servidas, de lo cual es un lamentable ejemplo la de Toro Muerto, cerrada hace meses.
Por ello, cuando nos acercamos a celebrar otro día mundial del agua, hay que destacar como una alerta global, que nuestros grandes ríos, el agua de Guayana, Venezuela y el mundo, se encuentra en peligro.