Puente Angostura, Ciudad Bolivar, Foto de Armando Caicedo

domingo, 27 de febrero de 2011

La 5° y 6° Planta más raras del mundo

5. Wollemia nobilis: este extraño árbol había sido sólo descubierto en 1994 a través de sus hojas fosilizadas por más de 120 millones de años; hoy existen menos de 100 ejemplares en la naturaleza salvaje. Tienen una extraña corteza que parece burbujas de chocolate, varios troncos y sus hojas tienen la apariencia de un helecho creciendo en espiral. Pueden crecer hasta 125 pies de altura.

Wollemia nobilis es un raro y escaso árbol de las coníferas descubierto en el año 1994 en una serie de cañones remotos cerca de Lithgow en áreas aisladas de los bosques templados húmedos en Wollemi National Park en Nueva Gales del Sur 150 kilómetros al noroeste de Sydney, único representante que se encuentra en el género de Wollemia, dentro de la familia Araucariaceae. Está considerado como un fósil viviente

6. Welwitschia mirabilis: tiene sólo en dos hojas y un tallo con raíces. Sus dos hojas siguen creciendo hasta que asemejan una forma media alienígica. El tallo crece más en su grosor que en alto, aunque esta planta puede llegar a crecer cerca de los seis pies de alto y veintecuatro pies de ancho. Su tiempo estimado de vida es de 400 a 1500 años. El mirabilis crece en Namibia y se piensa que es una reliquia del período Jurásico.
Es una planta desértica que crece de un tronco grueso escindiendo dos únicas hojas de crecimiento continuo. Tras la germinación, los cotiledones crecen 25-35 mm y se van transformando en estas dos hojas. Después de que éstas aparezcan, los capullos de los cotiledones emergen y dentro de ellos degeneran los extremos de crecimiento causando la elongación de los capullos. Es la única especie que no presenta traqueidas en la estructura interna del eje caulinar. La especie se reproduce por semillas, que deben mantenerse húmedas las dos primeras semanas y expuestas a la luz y al calor. Es relativamente frecuente encontrar en ellas esporas de Aspergillus niger, que causa una leve putrefacción después de la germinación, por lo que se intenta evitar en jardines botánicos.
La especie es dioica y es difícil determinar la edad de las plantas, aunque se cree que pueden llegar a vivir más de 1000 años, incluso 2000.

Se cree que la planta absorbe el agua a través de estructuras peculiares en sus hojas que le sirven para aprovechar el rocío nocturno del desierto. El Dr. Friedrich Welwitsch la descubrió en 1860, considerándose una de las plantas más raras que existen y bastante apreciada por coleccionistas. Está en peligro.