Puente Angostura, Ciudad Bolivar, Foto de Armando Caicedo

viernes, 7 de enero de 2011

Especie en extinción: El manatí


El hombre es el principal enemigo de uno de los mamíferos más dóciles y gentiles del mundo: el manatí. Su enorme cuerpo -tiene 3 metros de longitud y pesa hasta 500 kilos- resguarda a uno de los seres vivientes más hermosos e indefensos del planeta.
El manatí está en peligro de extinción y velar por su protección es un deber de todos. A nivel internacional su caza ha sido vedada y en Estados Unidos, específicamente en Florida y Dallas, hay centros especializados en la protección y rehabilitación de manatíes.
Los manatíes son herbívoros y se alimentan de algas y mangles, por lo que la intervención y alteración de su hábitat natural, también es un factor que está incidiendo en su paulatina desaparición.
En nuestro país, se han localizado manatíes en la cuenca del lago de Maracaibo y en la cuenca del río Orinoco, abarcando algunos raudales al sur de Puerto Ayacucho y zonas cercanas al delta. También se han visto ejemplares en el sur de la Península de Paria en el estado Sucre.
Aunque al parecer no existe una población residente en la costa caribeña de Venezuela, se han obtenido registros recientes de su presencia en Puerto Cabello, en el estado Carabobo, y en la boca del río Neverí en Anzoátegui.
El Libro Rojo de la Fauna Venezolana, editado por la Fundación Polar, califica al manatí como una especie en peligro de extinción, ya que en los últimos años su población es cada vez más pequeña